Hágalo Usted Mismo

 

materiales_landscape_galeria_400

Para principiantes y profesionales es mejor emplear las molduras de poliuretano, pues son mucho más sencillas de colocar, son muy livianas, resistentes, y también más económicas, y no requieren el uso de herramientas especiales para su colocación.

La instalación es rápida y limpia, no requiere tantos repasos.

Las molduras en el techo de yeso o escayola, son frágiles y pesadas, pero su acabado es muy elegante, su costo es más elevado que el de las de poliuretano.

La colocación es similar en ambas, sólo que se requieren más cuidados con las de yeso, debido a su peso y fragilidad.

La fijación se realizará con enduido para yeso, en el caso de molduras de escayola, y se aplica con espátula. Y para las de poliuretano, se empleará silicona que se aplica con la pistola para siliconas.

Debemos decidir primero en qué posición colocaremos la moldura, si en la juntura de la pared y el techo, o sobre la pared, a cierta distancia del techo, o en el techo, a cierta distancia de la pared, formando un marco perimetral.

Empleando una bota trazadora, se traza una guía para instalarla, señalando todo el perímetro de la habitación. Pueden emplearse molduras rectas unidas por esquineras, o simplemente molduras rectas, que cortaremos en ángulo de 45°, para unir en las esquinas. En el caso de usar esquineros, debemos cortarlos de un tamaño que armonice con el perímetro a cubrir. Los cortes se realizan con la caja de ingletear.

La instalación se comienza por una esquina, y luego se continúa por su adyacente. Si empleamos esquinero, se coloca la esquina, y luego una de las partes rectas. El pegamento se coloca por la parte posterior de la cornisa, cuidando que no sea en cantidad excesiva. Se arrima la pieza a la pared, en su posición, y se presiona firmemente durante unos segundos para que se fije, con la espátula retiramos los sobrantes, y con ellos rellenamos posibles huecos, aunque es mejor que la colocar el pegamento en la moldura, lo hagamos de forma pareja en toda la superficie posterior, para evitar los huecos.

Si la cornisa es de escayola, debemos rayar la pared y techo donde se ubicará con algún instrumento, para evitar que la moldura se adhiera a la pintura, en lugar de adherirse al material de la pared, y luego se desprenda. Al finalizar se rellenan los huecos y se retiran los sobrantes con una esponja húmeda. Si es necesario se lija la superficie.

Cuando la instalación ha finalizado, se pinta la habitación. Si se emplean molduras de poliuretano, se evitarán las pinturas con solventes, porque éstos destruyen el poliuretano.